Las vitaminas del grupo B son 8 sustancias relacionadas con el metabolismo, es decir, los procesos de actividad de las células en el cuerpo. Podemos encontrarlas en legumbres, frutos secos, carnes, huevo y verduras ricas en almidón como la papa.
Este complejo cumple con numerosas funciones, como por ejemplo:
- Favorecen el funcionamiento del sistema digestivo, produciendo los ácidos del estómago, necesarios para digerir alimentos (en especial las grasas).
- Ayudan al sistema cardiovascular, disminuyendo el colesterol malo en la sangre y evitando el endurecimiento de arterias, motivo principal de los infartos.
- Sirven contra el estrés, produciendo hormonas necesarias para regular estos procesos.
- Previenen enfermedades como el alzheimer y depresión, reduciendo el deterioro cognitivo en el cerebro.
- Son útiles para el cuidado de la vista, porque reducen la aparición de cataratas en adultos mayores o el deterioro de la visión por miopía.
La deficiencia de estas vitaminas se puede combatir mejorando nuestra dieta o consumiendo suplementos farmacéuticos. De esta manera, podrás asegurar tu salud física y mental, evitar la aparición de enfermedades, estreñimientos y mejorar tu estado de ánimo.